Quiero que los demás me dejen en paz, para tener tiempo de abandonarme y navegar...
Quiero perderme en el oscuro infinito del mar que son tus pupilas...
...y al final, saber que es muy cierto que me estás viendo.
Echo de menos la época en que los chicos te regalaban una cinta de música casera. Las chicas también lo hacíamos, yo pasaba horas haciendo recopilatorios y luego hacía las carátulas a mano, con los rotuladores carioca de toda la vida, me quedaban mortales. Que te regalaran una cinta era una señal inequívoca, una pequeña declaración de amor. Ahora como mucho te pasan un enlace por el Messenger para que te bajes una canción.